La Corte Nacional de Justicia ecuatoriana sentenció este miércoles al vicepresidente constitucional Jorge Glas a seis años de prisión como autor del delito de asociación ilícita en el sonado caso de la constructora brasileña Odebrecht.
Jorge Glas sería autor "principal" del delito porque tuvo el dominio del hecho al ser el responsable de los emblemáticos proyectos, según el juez ponente Edgar Flores.
"Glas articuló con José Conceicao (exdirectivo de Odebrecht) la concesión de contratos públicos a cambio de pagos", dijo Flores, y añadio que en este caso se tomaron en cuenta la asistencia internacional del Departamento de Justicia de Estados Unidos, organismo ante el que declaró Conceicao Santos.
El fiscal general de Ecuador, Carlos Baca, había pedido seis años de prisión como pena máxima para Glas, basandose en el artículo 370 del Código Penal anterior, vigente en el momento que se cometió el delito. Tal parece que se puede utilizar el Código de Hammurabi, pues con la sopa cuántica a la que ya nos tiene acostumbrado el presidente Lenín Moreno, nada dificil sería que la Justicia ecuatoriana lo aplique en pleno siglo XXI.
Lo cierto es que todos los argumentos presentados fueron de palabras y no documentados ante la falta de pruebas, según Eduardo Franco Loor, abogado defensor del vicepresidente. Franco Loor manifestó al término de la cesión de hoy que apelará el fallo, mientras su defendido continúa detenido en la cárcel 4 de la ciudad de Quito, la capital ecuatoriana.
Cabe señalar que la CNJ dictó la misma sentencia de seis años de prisión para Ricardo Rivera, tío del vicepresidente, al igual que para Edgar Arias, Carlos Villamarín y Ramiro Castillo.
También se dictó 14 meses de prisión para Gustavo Massuh, José Terán y Kepler Verduga.
